Autonomía vehículos eléctricos

En este artículo vamos a hablar del concepto de autonomía en vehículos eléctricos y los factores que más influyen en ella.

Los coches de gasolina o gasóleo, tienen la posibilidad de almacenar una gran cantidad de energía optimizando el peso de dicha energía y el espacio que ocupa. Sin embargo, cuando hablamos de vehículos eléctricos, la energía se produce mediante baterías; esto provoca que en los coches eléctricos el almacenamiento de esa energía suponga un mayor peso y espacio que en los vehículos tradicionales. No obstante, en los modelos eléctricos nuevos, las baterías van ubicadas en el chasis, ganando así en la capacidad del maletero.

Los motores de combustión interna de los vehículos convencionales desperdician un 60% del combustible en su funcionamiento; y solo el 40% está destinado al movimiento del vehículo. El resto se desperdicia en forma de contaminación, generación de calor, vibraciones, etc.

La elevada eficiencia de los vehículos eléctricos

Es posible evaluar la gran eficiencia de un vehículo eléctrico, partiendo de la idea de que con una capacidad de 30 kWh en sus baterías, se dispone de la energía equivalente a unos 3 litros de gasolina o de gasóleo; proporcionando una autonomía en la mayoría de los casos de más de 100 kilómetros. Sin embargo, es muy improbable que un vehículo convencional tenga una media real inferior a 3 l/100 km.

Siendo conscientes de esta eficiencia, el conductor de un vehículo eléctrico debe estar más concienciado con el rendimiento del coche, siendo conocedor de que puede ganar autonomía con pequeños gestos durante la conducción; manteniendo siempre la seguridad como prioridad.

 autonomía coches eléctricos

La autonomía se ve afectada en función del uso del vehículo,

¿de qué manera?

La autonomía de un coche eléctrico se ve condicionada por varios factores; inicialmente la capacidad de sus baterías; esta capacidad se mide en kilovatios (kWh). En una aproximación, podríamos decir que 1 kWh sería el equivalente a 10 litros de combustible de un coche convencional. Las baterías tienen diferentes capacidades en función de la elección del comprador del vehículo o de la inversión que se quiera realizar en la compra.

Casi todos los coches eléctricos modernos, utilizan baterías de ión-litio que no tienen el efecto memoria característico de otras baterías. Según algunos fabricantes, el 80% de la capacidad de una batería de ión-litio permanecerá intacta durante la vida útil del vehículo.

La vida útil de las baterías depende de los hábitos de carga, las temperaturas medias a las que se expongan, ventilación, kilometraje, etc.

Por otro lado, en la autonomía influyen otros factores como la aerodinámica, los neumáticos, el peso y la velocidad. Generalmente, los coches eléctricos tienen muy buena aerodinámica, aunque puede verse afectada por el uso de baca, un remolque o una conducción a gran velocidad con las ventanillas bajadas. Los neumáticos deben ser revisados cada mes e ir hinchados a la presión recomendada por el fabricante para no incrementar el consumo. En cuanta al peso, es aconsejable no llevar peso muerto si no es estrictamente necesario.

La velocidad es un factor que afecta mucho a cualquier vehículo; la energía necesaria para generar velocidad aumenta exponencialmente según la aumentamos. Los coches eléctricos normalmente están limitados electrónicamente a 130-150 km/h para no consumir rápidamente las baterías; aunque el punto óptimo de eficiencia suele estar entre 90 y 110 km/h.

Principalmente, la mayoría de los coches eléctricos están ideados para una conducción en zona urbana y periurbana, donde se mantiene una velocidad no muy alta y hay posibilidades de utilizar la frenada regenerativa.

El uso de la climatización también afecta a la autonomía del vehículo eléctrico. Además, según un estudio de la American Automobile Association (AAA) la autonomía puede reducirse hasta un 57% en condiciones climáticas extremas. Las baterías requieren su propia climatización, pero también es necesaria energía para acondicionar el habitáculo.

En conclusión, no es necesario prescindir de elementos como el equipo de música, cargador del móvil, el alumbrado necesario, el desempañador de la luna trasera o los asientos y volante calefactables, porque el ahorro de energía no será significativo. Teniendo claro estos conceptos, en el siguiente artículo os daremos los consejos para optimizar la autonomía de los vehículos eléctricos.

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